viernes, 2 de mayo de 2014

Viaje a Lisboa - Día 1

La aventura comienza como siempre corriendo para no llegar tarde.
Al fin alcanzo el Tren de noche a Lisboa, mis compañeros de viaje parecen entusiastas de partir, aunque nos esperen casi diez horas de incomodidad sentados en las plazas más económicas que encontramos.
Nos acomodamos en nuestros asientos y, molestando a un pobre joven alemán que viajaba solo, conseguimos quedar cerca los tres de la tropa. Comenzamos a comer nuestra cena, bocatas y una cerveza, amenizando el todo con el juego de Tutti frutti, obviamente en español y, como era de imaginar, después de acabar el alfabeto terminé ganando gracias a mi "pequeña" ventaja del idioma respecto a un italiano y a un alemán.

Mirador del Jardin de S. Pedro de Alcântara ©Elizabeth Céspedes

Ya han pasado dos horas pero esto parece interminable, hasta que finalmente quitan la luz que nos obligaba a estar despiertos. El viaje va como previsto, con muchas paradas en ciudades desconocidas, hasta que a las 3:00 cruzamos la frontera y la policía portuguesa nos despierta a todos para controlar los pasaportes. Yo prontamente presento todos mis documentos de identificación (pasaporte chileno, DNI italiano & co.): al verlos el policía quedó un poco confundido y me dijo solo "Bien, bien" mientras me los devolvía.

Llegamos a la estación de trenes de Lisboa Oriente, los tres sin dinero en el móvil para avisar a nuestros amigos de nuestra llegada, pero la buena suerte nos hizo encontrarlos enseguida.
La estación también conocida como Gare do Oriente fue construida por Santiago Calatrava en ocasión de la Expo '98 en el Parque das Naçoes, su estructura es impresionante, no logro entender si me gusta o no, pero tendré tiempo para decidirlo cuando terminen estas vacaciones y vuelva a la estación para el viaje de regreso.

Gare do Oriente  ©Pepe

Nuestros amigos nos acompañan a visitar toda la zona del Parque das Naçoes, con la Meo Arena, donde tienen lugar grandes conciertos (recientemente el de Beyoncé), la zona de la Feira Internacional de Lisboa, la Torre Vasco da Gama, y caminando casi llegamos al Ponte Vasco da Gama, que, también inaugurado en 1998, resulta ser el puente más largo de Europa con sus 17.300 metros.

Después de este paseo, totalmente agotados, nos dirigimos a casa para comer y descansar un poco, recuperar el sueño que nos fue negado la noche anterior por causa de la incomodidad de los asientos.
Resucitamos de nuestra siesta para acompañar a nuestra amiga a la facultad de derecho de la Universidad de Lisboa y luego una vuelta en coche por los barrios principales de la ciudad. Pasando por Avenida Fontes Pereira de Melio nos encontramos con la fachada de un edificio "decorada" por unos murales de BLU y de Os Gêmeos, dos street artists que me fascinan!

Os Gemeos y BLU ©Cheri Lucas Rowlands

Nos paramos a admirar la ciudad por algunos minutos desde el Mirador del Jardin de S. Pedro de Alcântara, hermosa, y de nuevo al coche a descubrir la ciudad rapidito porque ya es la hora de recoger a nuestra amiga a la Universidad.

Nos vamos a cenar a casa de otra pareja de amigos, todos conocidos en Madrid durante su Erasmus, nos cocinan arroz con Strogonoff de pollo y champiñones, además de un buen chorizo salteado y Sapata, un delicioso pescado seco parecido al bacalao, todo acompañado por un buen vino blanco portugués del cual, como era imaginable, no recuerdo el nombre.

Esta primera noche el plan era de dormir en la casa más cerca del centro de la ciudad que estaba a nuestra disposición, así que ahí todos nuevamente con las maletas hacia el metro; el piso de nuestro amigo A. queda exactamente en Beco das Farinhas, una zona muy amada por los turistas, y nosotros como buenos viajeros (no solo turistas), nos entreteníamos mirando a la gente desde el balcón, mientras todos nos miraban asombrados por la belleza del barrio y quizás un poco envidiosos también de nuestra vista privilegiada.

"O que nós vemos das coisas são as coisas" (cit. F.Pessoa, O Guardador de Rebanhos-poema XXIV)

E.C.

No hay comentarios:

Publicar un comentario